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18 nov. 2013

La inmunidad del hipócrita.

—Espejito, espejito, dime por favor, ¿quién es la mujer más hermosa de este reino?
Y el espejo siempre le respondía:
—Tú, ¡por supuesto! Eres la más hermosa de todas las mujeres.

La culpa fue de Blancanieves. La honestidad, la sinceridad bien intencionada o la justa imparcialidad, condenados al castigo de la alta esfera. Un espejito aceptaba estoicamente su rol, porque sencillamente ese era el que se esperaba de él. Era el principio de la era del hipócrita.
El día a día de sociedades como la nuestra están llenas de espejitos que responden por impulsos condicionados a mandatos de orden superior a sí mismos, motivados por el miedo al castigo o al rechazo, por madrastras inseguras que prefieren someter la verdad sin tampoco saber entregarse al escenario de la cordialidad  y de fondo la afable figura de una Blancanieves que bastante dista de ser la indefensa muchachita que todo el mundo cree incapaz de saber siquiera contar hasta siete.
 
Estamos acostumbrados a casos de bodas religiosas en las que los cónyuges se declaraban ateos hasta el día de ayer, a una clase obrera más que explotada pero con un fatuo espíritu de derechas, comidas de empresa en las que los primeros platos están llenos de hostilidad y los postres saturados de cremas de peloteo, quiméricos perfiles de redes sociales que muestran lo que uno en su vida real no se atreve a ser, donaciones de billetes de 20 euros a ONGs impulsadas por una culpa judeocristiana que nos permiten cerrar los ojos y fingir que el tifón Haiyan en Filipinas nunca tuvo lugar.
 

Hay una fabulosa película del gran sobrevalorado Woody Allen (¿el cual recordemos se casó con su hijastra?) llamada Match Point y cuyo mensaje reduzco al "más vale tener suerte que talento".
El protagonista es un trepa don nadie, que trabaja como profesor de tenis en un club de ricachones londinenses. Empieza a codearse con uno de sus alumnos megapijazos y de paso decide ligarse a la insípida y feíta hermana de éste. Por su parte paralelamente el pijazo sale con una buenorra  que tampoco tiene donde caerse muerta pero que como apaño le viene bien, de la que el trepa profesor de tenis se encapricha. Al final con tal de convertirse en un nuevo rico y no dar palo al agua , el trepa la lía parda, miente más que Pinocho, (spoiler alert), se casa con la manejable pija, se carga a quien haga falta...y eso sí: la sonrisa y la gomina no se las quita nadie. 
Una exquisitamente seleccionada banda sonora la acompaña, ópera: Verdi, Bizet, Donizetti... cada acorde envuelve con una capa de cashmere la vileza y artimañas del protagonista.



Primas hermanas de la hipocresía, que detesto con todo mi ser, hay muchas, a continuación rematamos con un pequeño árbol genealógico, por aquello de que la familia es lo primero:
- Falsa modestia o el arte de dime-cosas-bonitas-que-finjo-sorpresa. A veces como hobbie entre semana también se convierten en aduladores.
- El/la mosquit@ muert@ que no ha roto un plato en la vida sino más bien una vajilla entera. Le protege un cierto aire de indefensión, de cobertura naïve, pero tienen más cara que espalda.
- El/la moderador/a o el que cae bien a todo el mundo, muy fan de pertenecer a grupos-comunidades , nunca entra en conflictos, nunca se posiciona, como Suiza: su falsa imparcialidad saca de quicio.
- El/la vendedor/a de humo o relaciones públicas nato/a, si hay que vender a su madre te la vende, eso sí con la mejor arquitectura de sus sonrisas. Recibe comisión de Profiden  por cada gol que te mete.
- El/la periodista o el/la que te interroga modo portera-on aparentando un cordial e inocente interés en tu vida privada pero cuyo único fin es reafirmarse en su miseria a través de la confesión de tus fracasos ocasionales.


Politeness: the most acceptable hypocrisy.
Ambrose Bierce




13 comentarios:

  1. ¿Por donde empezar?
    La hipocresía nace, crece y se desarrolla en la infancia de nuestros retoños, esos retoños que continuaran con esa hipocresía que han visto les hace integrarse y pertenecer al grupo.
    No miento si te digo que no hay nada mas hipocrita que unos padres que solo hablan de hijos perfectos cual robots, o aquellos que actúan segun lo que la sociedad, el vecino, sus padres o la cajera del supermercado espera de ellos.
    Sobrevalorados W.Allen y Almodovar, sin poder decirlo en alto bajo pena de escarnio público, especialmente por parte de esa gente que ni siquiera han visto una película de ellos.

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    1. Muy hábil por tu parte detectar el origen del mal, que como la mayoría de las enfermades...es congénito. Del tal palo, tal astilla. Como madre, ¿podrías ilustrarnos con alguna anécdota reciente del síndrome de la inmunidad de la hipocresía? Recuerdo ya desde mi infancia no comprender muchos de los códigos de conducta y patrones establecidos. Recuerdo las palabras de unos padres "si te sientes diferente, no te preocupes, tú tienes tu personalidad propia, pero la mayoría sólo tienen una, una para todos".
      En cuanto a Allen y Almodóvar, opio para el pueblo ...

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  2. Con perdón el lameculos por excelencia.
    .

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  3. Bueno, bueno... Lo de Woody te lo restregaré algún día... a ti y a tu seguidora Vanesa... cuando lleguéis a comprenderlo... Jejeje... (menos mal que lo de Almodóvar os equilibra en mi corazón)

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    1. Dubslav lo único que te libra del patíbulo por tu simpatía hacia Allen (y su voyeurismo, y su tendencia a convertir a la primera cabaretera de turno en musa, y su onanismo intelectual...) es tu buen gusto para todo lo demás, ah! y tu firme falta de hipocresía ;)

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  4. Me encanta!!!! Grandes verdades

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  5. Tienes razon, hay bastastes espejitos en este mundo, desafortunadamente. En cuanto a la inmunidad para un hipocrita, pienso q la hay, en ciero grado.. me explico, la hipocrecia no nace, pero se aprende y se enseña, si un niño/a se cria en un ambiente en donde los padres son hipocritas en su manera de ser o hablar etc... esta en la escuelas en los maestros en fin en el sistema educativo el poder detectar esto e intentar correjirlos a tiempo...ahora aqui nace otro problema... el sistema educativo hoy en dia esta tan corrupto, q los maestros ven un estudiante con problemas y les importa un pepino.. no todos pero la gran mayoria! Donde estan los educadores q se apacionan por educar, desafortunadamente el gobierno hipocrita q tenemos no les paga lo suficiente... en fin..la humanidad tiene esperanza, pero todo esta en el nucleo familiar, en las escuelas, en nosotros las personas educadas que tuvimos la oportunidad de aprender, de empaparnos de informacion en las escuelas y enseñar a esas personas q señalamos como hipocritas y darles el ejemplo.. si no lo hacemos automaticamente nos convertimos en hipocritas nosotros

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    1. Anónimo justo esta tarde recordaban en alguno de los incontables canales de la Tv americana, el famoso "Farenheit 9/11" de Michael Moore, a colación de la hipocresía endémica del sistema que comentas , en ese caso de Estados Unidos . Marines sacados de las zonas más marginales del país y con menos acceso a la educación, congresistas que predican pero no con el ejemplo, unos valores construidos sobre papel mojado, un presidente que .... Y con una banda sonora , lejos de la ópera de Match Point, pero también de reverencia.

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    2. Yo estuve presente despues del 9/11 y pude observar, en primera fila la gran hipocresia q existe en este pais.. dar la vida, por 4 años a cambio de un 10%de descuento em algunas compras.. pura basura

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  6. Uhm,…. La hipocresia.
    Voy a entonar el “mea culpa” y a confesar que durante la mayoria de mi adolescencia y edad adulta he utilizado la estrategia del moderador para enfrentarme a la vida,… una veces por no querer gastar energias defendiendo mi postura ante situaciones o personas que a mi entender no merecian la pena, otras por pura vagancia y dejadez, y en otras porque sacaban a reluciar mis temores, inseguridades y miedos mas ocultos.
    Hoy dia, con el paso de los anos , la experiencia y las ganas de ser mas autentica y honesta conmigo misma, he podido tener la oportunidad de vencer un poco esa lacra llamada hipocresia de la que aun sigo siendo esclava pero de la que estoy totalmente mentalizada a librarme de sus cadenas.

    Alias: una hipocrita en rehabilitacion

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    1. Querida Anónimo Anonimus:
      Muchas gracias por tu transparente e irreprochable confesión, porque si hay algo que un hipócrita probablemente nunca haría, sería aceptar que lo es o lo ha sido. Confío plenamente en tu pronta recuperación :)

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