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15 jun. 2014

5 motivos por los que sufrirás síndrome de Estocolmo en Madrid

Se han escrito ríos de sangre bloguera con entradas como esta: "10 terrazas con glam en Madrid a las que culpar de tu melopea", "6 indicios de que en Madrid también hay paro", "15 señas de identidad del madrileño sin antecedentes penales", etc etc etc
Cuando comencé a escribir este blog, me prometí a mí misma no caer en los listados, en las recetas; pero señores , también pensaba hace poco que yo nunca me convertiría en una  casi cougar , y bueno... 

La entrada de hoy gira en torno al amor romántico-obsesivo que Madrid inspira, Madrid bella y eterna, Madrid cuna y lápida, dinámica, trendy, clásica, geométricamente perfecta, impertérrita a los malos tiempos. Podría ser más grande pero nunca más pequeña. Razones por las que esta ciudad te atrapa y hay periodos en las que enigmáticamente no quieres o no sabes alejarte de ella, te sobra y te basta, sobredosis de cemento bien llevada.
Pasta, vida social y cultura, los tres pilares jónicos del urbanita del siglo XXI.

1. LA PELA ES LA PELA
Que ya lo dicen los colegas catalanes. En Madrid puedes hacer y deshacer a tu antojo por poco dinero, sí así os la suelto. Admitamos que pocas capitales del mundo tienen una calidad alta en sus recursos de ocio que resulten accesibles a todos los bolsillos, pocas grandes ciudades te permiten vivirla de verdad, porque las capitales son para vivirlas no para mirarlas
¿Quieres garitos elegantones? No hace falta que vendas tu alma al diablo para entrar ni que te hipoteques para pagar las copas o el aparcacoches. ¿Quieres cenar con nivel? La oferta de restauración es infinita, casi tanto como las cifras de la nómina de la Infanta Leonor .



2. PODER HACER EL walk of shame DE LUNES A DOMINGO
Ambiente non stop señores, que eso de la ciudad que nunca duerme en realidad se inventó para Madrid pero resulta que en la gran manzana fueron más rápidos que nosotros. Tus habilidades sociales no son nada hasta que no pasas por la Villa.

An intelligent man is sometimes forced to be drunk to spend time with his fools. Ernest Hemingway

3. JUGAR A SER JAPO.
Hacer turismo dentro de tu propia ciudad no tiene precio, rincones aun desconocidos, olores nuevos que sentir, historias que reescribir, panorámicas infinitas de una urbe donde soñar convertirse en gaviota ...

El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país. René Descartes

4. EL SABER SÍ OCUPA LUGAR
¿Quieres ahogarte en la agenda cultural? De gratis lo que quieras: conferencias o jornadas de excelente nivel en las que cultivarte haciendo networking y con cocktail incluído, ir al teatro (al de verdad me refiero, al que te hace pensar, vibrar ... ) previo vinito por menos de 20 euros está más que garantizado, carteleras de cine de todos los colores y sabores.


Escultura inspirada en "El Desasosiego" de Pessoa; entre la angustia, la nostalgia y la aceptación del caos
Cello blanco en oscuridad absoluta de la inquietante exposición de la brasileña Sandra Cinto
En el imprescindible Matadero Madrid

5. CONVERTIRSE EN EL HOMBRE/ MUJER RENACENTISTA DE DA VINCI.
Y es que Madrid es como Harvard, te conviertes en el ejemplo de lo docto con cualquier actividad que decidas emprender sobre la argamasa; todo es difícil y fácil a la vez. Conducir y aparcar aquí es estar preparado para hacerse un F1, ligar aquí es convertirte en Matahari y desarrollar una memoria RAM de más de 8GB, lograr orientarse aquí te deja el cerebro preparado para participar en el Saber y Ganar de Jordi Hurtado. Cuando salgas "por ahí", notarás la diferencia ...


verdes y grises





5 comentarios:

  1. A menudo, me gusta pasear por las calles sin motivo definido, sólo para observar el comportamiento, los gestos, las caras, los comentarios de la gente. Y uno de mis momentos preferidos es un día en que se vaya a celebrar un partido en Madrid, contra un equipo europeo. La manada de hinchas, que de otra forma me resulta difícil denominarlos, suelen vagar sin rumbo, en grupos de diez, quince personas, repletos de símbolos de sus equipos y sin nada en el ánimo ni la cabeza, que no sea llegar enteros a la hora del partido, aunque sea un poco perjudicados por la cerveza que se vende, ya fresquita, en las tiendas de chinos o en los bares sin historia.
    Me producen una profunda melancolía estos personajes, cuya ardorosa pasión por los colores de su equipo, les impide gozar, siquiera unas horas, de alguno de los atractivos que esta ciudad puede ofrecerles. Y no estoy pensando en que vayan al Prado, al Thyssen o al Reina Sofía. Tampoco que vayan a comer a la Terraza del Casino y degusten un exquisito plato de Paco Roncero… pero bastaría con que hubieran buscado un poquito de información y disfrutaran de un paseo por lo más hermoso, castizo o artístico que esta ciudad les ofrece gratis, sin que tuvieran que añadir un euro más al enorme dispendio que el viaje y la entrada les haya costado, para que, a la vuelta a su país, hubieran tenido algo más interesante que contar que el hecho fortuito de que su equipo haya ganado o haya perdido contra el Madrid o el Atleti.
    Claro que, en mis frecuentes viajes a una ciudad europea con equipo grande entre los grandes, descubro también, en los hinchas españoles, la misma carencia de interés, de sana curiosidad, de inteligencia.

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  2. Madrid...siempre se quiere volver...nunca se cuanto me gusta, cuanto la adoro, hasta que no vuelvo a pasear por ella, hasta que no descubro un rincon que creia inexistente, hasta que no se reinventa y mejora a sí misma casi sin proponérselo.
    Pocas ciudades, muy pocas, ofrecen tanto por tan poco y, como los caballeros en blanco y negro, prometen menos, mucho menos, de todo lo que van a cumplir. No es previsible y eso es mucho.

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    1. deja el listón tan alto que resulta imposible mirar "hacia abajo"

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  3. ¡Mi hermana fue de Séneca a Madrid y se quedó pillada!
    Aprovechando que vivía allí fuimos a visitarla (ya que nunca habíamos visto la capital del reino) y he de decir que nos sorprendió gratamente
    Después de leer tu post tengo más ganas de volver :)

    Gracias por tu comentario en mi entrada, compartiré la tuya ,)

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    1. Gracias Montse por tu comentario, me alegra que la entrada haya despertado algo, un estímulo, una idea, un segundo de inspiración, un recuerdo; el mérito no es mío, es de ella, de Madrid.
      Espero "verte" pronto de nuevo por aquí

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